jueves, 30 de junio de 2011

Tamna, the island


Hoy mismo he terminado de ver un dorama que, inesperadamente, me ha dejado completamente emocionada. Digo inesperadamente no porque se lean malas críticas de él —de hecho, es todo lo contrario—, si no porque no es el tipo de dorama que suelo ver. Es una suerte que probase de todos modos, ya que hubiese sido una perdida el haber pasado por alto tan bella historia. Para comenzar, como siempre, os dejo un resumen encontrado en Internet:
Por Wikipedia:
Un joven Inglés, William Spencer, [vive entre] sueños de viajar hacia el este. Su madre, que se cansó de sus fantasías tiene un plan para que Guillermo se case. William, con miedo de contraer matrimonio y nunca ver las maravillas del mundo, escapa en un buque neerlandés que es la partida de Nagasaki, Japón. El barco naufraga por una tormenta y William es arrojado por la borda. Se despierta para encontrar a una chica con ojos curiosos de pie junto a él ... .. en la isla de Tamra.”



Como todo argumento que intenta no descifrar casi nada del drama, hace bien su función colocándonos en la trama con lo que serían aproximadamente los primeros quince minutos del primer episodio. En efecto, la historia comienza cuando William, un guapo y noble inglés, se embarca en una gran aventura para cumplir su sueño de conocer oriente (Japón, siendo más precisos). Desgraciadamente su barco sufre un accidente y William termina hundiéndose en el mar, junto a su amigo, Yann, que le acompaña en su viaje.  Por suerte, va a parar a una bella isla, Tamna, o la actual Jeju, en Corea, en pleno siglo XVII. Allí, lejos de la capital, aún viven como lo habían estado haciendo antes de que Corea les invadiese, por lo que las mujeres parecen ser las que llevan adelante la vida en la pequeña isla, mediante su función de buceadoras, recolectando abulones.
William será rescatado por Beo jin, hija de la buceadora jefe y bastante mala en su trabajo como buceadora. Pero mientras tanto, llega también a la isla un exiliado de la capital, Park Kyu, que es mandado a la isla por su comportamiento libertino. Park Kyu termina viviendo en casa de Beo Jin, nada contento con las condiciones de vida de todos esos “plebeyos” que tan mal se atreven a tratar a un noble como él.
Aunque por encima esa podría ser la trama, lo cierto es que solo presenta el estado de los tres personajes principales, aquellos que terminan en uno de los triángulos amorosos que más me ha hecho llorar. Ni siquiera se sabe con cual de ellos terminará la protagonista hasta bien entrada la historia (entendiéndose esto por los últimos capítulos). La verdadera trama, aquella que empieza a desarrollarse cuando nos han presentado a los personajes, es mucho más compleja. En medio de una Corea que lucha por permanecer cerrada a las potencias occidentales, que llegan a Oriente para hacerse con su comercio y explotarlas, hay quien no ve en esto algo beneficioso. Por un lado, los que quieren la independencia de la isla, por otros, los que buscan abrir sus puertos a los extranjeros. En medio de todo esto, un entramado plan por la que, en mi opinión, es una de las “malas” mejor hechas en los doramas que he visto por ahora. No voy a desvelar demasiado, ya que a medida que pasan los capítulos los personajes se revelan como lo que de verdad son, y la trama se va entretejiendo lentamente, mostrando como lo que en principio parece  ser un simple naufragio y un exiliado, termina convirtiéndose en una lucha por sus vidas ante las traiciones en una poderosa corte.  



Sin meterme en la trama más, sería una lástima desvelar de más, pasamos a los personajes, que, como siempre, representan uno de los puntos fuertes que, en mi opinión, hacen de un dorama algo inolvidable Primero, y quizás el personaje menos desarrollado, Beo jin.

 
Desde el principio vemos como, aun siendo hija de la buceadora jefe, ella no quiere la vida que obligatoriamente se ha de llevar en la isla. No le gusta el mar, ni bucear, y por tanto sueña con salir algún día de la isla. Cuando William llega, debiendo esconderse ante la pena de muerte que sufren los extranjeros encontrados en suelo coreano, la oportunidad de escapar junto a él aparece como caída del cielo. William será la primera persona con la que conectará de verdad. Todos en la isla la ven como a una extraña muchacha, bastante inútil, y que siempre trae problemas. Es, en pocas palabras, una inadaptada en su propia casa. La historia, no obstante, le hará ver que las cosas nunca son tan fáciles como parecen, y que el estar fuera de casa puede llegar a ser mucho más duro de lo que ella pensó. 


William, por otra parte, es el primer extranjero que veo en un dorama actuando en un papel principal. Y es que si, dentro del triángulo que forman, su papel resulta fundamental. Se enamora de Beo Jin nada más llegar a la isla. Sin saber el idioma, ella le ayudará a aprender, le esconderá y cuidará de él. William viaja con su amigo Yann, quien es japonés y conoció en Inglaterra. Lo cierto es que también termina siendo un personaje misterioso y muy importante en la trama. Yann intentará sacar a William de la isla a toda costa, sabiendo lo que sucedería de encontrarles allí. No obstante este no se irá sin Beo Jin, lo que dificulta todos sus intentos de huída. 

Y, por último, Park Kyu. Tengo que admitir que ha sido, desde el principio, mi personaje preferido. Desde los primeros capítulos, donde se muestra como un verdadero niño mimado, brusco y borde con todos, hasta más adelante, cuando las cosas cambian y ya nada es lo que parece. Lamentablemente poco puedo decir de él sin revelar una gran parte de la trama, pero también decir que pronto se enamora de Beo Jin, que solo podrá ver en él, al principio, a alguien realmente cruel. Me ha encantado su actuación, me ha hecho llorar, reír, y tirarme de los pelos. Y una vez la trama comienza de verdad, donde se meten en todo el asunto de las traiciones, se ve como el personaje va evolucionando de forma increíble, revelando que es mucho más de lo que en un principio mostró. 

 Es realmente guapo**

Como siempre, mi intento de no desvelar nada importante hace que el resumen quedé algo colgado. Normalmente puedo explayarme mejor con los personajes, pero esta vez hasta eso me resulta excesivo… Solo decir que le den una oportunidad, ya que les sorprenderá, igual que a mí, y les gustara. Ella hace una magnifica pareja con ambos. Me gustaron tanto los dos que realmente deseé que pudiese dividirse en dos o algo así para que ninguno de los dos tuviera que sufrir. Pero los sentimientos se dan de forma lenta y coherente, justo como me gusta. Eso, junto a todo la trama que se desarrolla, hace a este dorama uno de mis preferidos. Quizás los primeros capítulos resulten algo superficiales comparándolos con los que vienen después, pero todos ellos me han encantado por igual. Así que, con esto me despido por hoy, e iré a buscar nuevas historias tan buenas como esta.



Para finalizar también, decir que esta basado en un manhwa llamado Shipwrecked, de la mangaka Jung Hye-Na.  Que a su vez está basado en los diarios del primer explorador que, por un naufragio, pudo pisar Corea. Fue el primer extranjero que dejó testimonio de este país, y data del siglo XVII. 


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