sábado, 20 de abril de 2013

The best love


Quizás mi creencia de que últimamente hay escasez de doramas buenos es consecuencia más bien de mi estrés y el poco tiempo libre, que de un hecho. Y esta historia no puede ser mayor prueba de ello. Ayer mismo, a las dos y media de la madrugada, terminé mi segundo visionado de “El mejor amor” con una sonrisa de oreja a oreja en la cara y los ojos húmedos de haber llorado como toda una magdalena. En fin, dar una segunda oportunidad a un dorama que en un primer momento no me enganchó no se hubiera dado hace unos años, pero entre la dificultad de descargar ahora nuevas series y que se trataba, a fin de cuentas, de una historia de las hermanas Hong (Hong Mi Ran, Hong Jung Eun), guionistas de series tan maravillosas como: Big, The king 2 hearts, The Greatest Love, My Girlfriend is a Nine-Tailed, You're Beautiful, Hong Gil Dong, Couple of Fantasy, My Girl, Delightful Girl Choon Hyang, asegura ya no solo una buena trama con diálogos increíbles, si no también personajes de lo más interesantes. Cualquier serie de ellas termina siendo todo un éxito y no es de extrañar, vista la calidad de su trabajo.
Así pues, después de haber visto por segunda vez este dorama, simplemente supe que tenía que escribir todo lo que había re descubierto de él.




Sipnosis WikiDrama:
Ae Jung es ex miembro de una banda femenina que tuvo mucho éxito en el pasado, pero ahora ella es una actriz odiada y con poco éxito que "sale donde puede". Dokko Jin es una estrella hallyu con muchísima fama, todo lo que toca "se convierte en oro", y cuando conoce a Ae Jung queda enamorado de ella, pero su ego es herido cuando ella lo rechaza rotundamente; él no puede entender cómo es que una estrella como él es rechazado por alguien como Ae Jung. Además de esto, la novia oficial del actor es Kang Se Ri, una conductora famosa y excompañera de banda de Ae Jung; Yoon Pil Joo es un doctor de medicina oriental que no tiene interés en la industria del entretenimiento, pero conoce a Ae Jung por casualidad y se enamora de ella.
Este drama no sólo cuenta las peripecias de un actor con un ego impresionante que se enamora de una actriz "inferior" que no le corresponde, también muestra algunas "verdades" y reglas en la industria del entretenimiento”.  



Nunca antes una historia de más puro estilo Cenicienta pudo parecerse menos a tan afamado cuento. Y es que, aunque los patrones de “hombre rico conoce a chica no tan rica y desesperada, se enamora de ella y a pesar de las circunstancias, logran casarse y ser felices”; nunca un príncipe había salido tan rana, por decir poco; y dejamos de lado el calificativo de malvado por que el suyo es un problema de carácter que no supone el deseo real de hacer mal a nadie.  En realidad, nadie puede acusar a Ae Jung de ser una princesa desvalida. Mas bien, su fuerza es lo que la ha mantenido en pie durante diez años, luchando por lo que quiere, sin importar lo que el resto del mundo pueda pensar de ella. O al menos así es en apariencia.
El resumen de Internet no termina de convencerme, pues deja una imagen del protagonista, Dokko Jin, algo distorsionada.
Lo primero que vamos a explicar es que él sufre una grave enfermedad cardiaca, tratada con una cirugía mayor diez años antes del inicio de nuestra historia. Justo en ese momento hacía su debut el grupo de Ae Jung, cantante principal de una banda de cuatro jovencísimas  idols. Diez años después, ambos se conocen de una forma poco ortodoxa, por  decir poco… Dokko Jin se ha convertido en el actor más famoso de Corea del Sur, mientras que ella se dedica a ir de programa en programa buscando recuperar la fama que una vez tuvo. O quizás simplemente hacerse un hueco en ese cruel mundo del entretenimiento. Como sea, su encuentro se da cuando ella consigue escuchar cómo él intentó sobornar a un prestigioso director de Hollywood para entrar en una película. A partir de ahí todo se acelera. A él, inexplicablemente, se le acelera el corazón cada vez que ella está cerca y ni siquiera es capaz, al menos en un principio, de saber por qué. Sus encuentros son explosivos, peleas y discusiones donde no se sabe de qué lado estar. Y todo por culpa de él. Quizás el mayor acierto de todos es el propio actor que encarna a Dokko Jin, que hace, a mi juicio, un asombroso trabajo. Nada nuca resulta, de cualquier forma, sencillo. Y su historia no hace más que girar y detenerse una y otra vez, siempre en medio del terrible foco de la opinión pública.
Una vez más me veo en la obligación de guardar silencio sobre el desarrollo de la historia para no sacar a relucir nada que pueda estropearos la serie, por lo que pasaré a hacer una referencia a cada uno de los personajes:



Dokko Jin es, como ya he dicho, mi personaje preferido. Con él he podido reírme a carcajadas en un momento dado y a los tres minutos estar llorando. Al principio solo pude pensar que sobreactuaba, después me di cuenta de que solo era la propia personalidad del personaje, tan carismática y extraña a la vez. Él sabe quién es y cuanto vale su persona. En un momento dado llega incluso a reconocer que él no es de los que hacen cosas solo por el bien ajeno y aun así no pude evitar sentir simpatía hacia él prácticamente nada más iniciar la serie.
Todo lo que hace está, a fin de cuentas, relacionado con su enfermedad. Quizás ahora más consciente que nunca del milagro que supone seguir vivo después de la operación que tuvo que enfrentar y que tenía aproximadamente un 5% de posibilidades de éxito. Cuando su corazón, que debe mantener en un estado de seguridad de 60-90 pulsaciones, se acelera cada vez que se encuentra con Ae Jung, simplemente él lo achaca a mil cosas diferentes, porque, de hecho, es imposible que alguien como Dokko Jin, amado por todos, pueda ir a caer precisamente por alguien como ella. Pero esto se da durante poco tiempo y no tenemos que esperar mucho para que finalmente no solo acepte sus sentimientos sino que los confiese.
A veces su personalidad me recordaba a la de un niño mimado y sin embargo, cuando llega la hora de demostrar que puede proteger a quien quiere, muestra una faceta muy distinta a la que ofrece normalmente. Él está más dispuesto a caer junto a Ae Jung que ella de dejarlo caer.



Ae Jung, por su parte, es la representación de la persona trabajadora y determinada. Su imagen, destruida completamente diez años atrás al ser culpada por la desarticulación de la banda musical,  no puede estar más abajo. Aún así ella no se rendirá hasta que, por un golpe de suerte y algo de ayuda de cierto doctor, consigue entrar en el programa presentado por otra de las antiguas integrantes de la banda musical, con la que tiene una relación no demasiado buena… Se trata de un programa de crear parejas donde todos dan por supuesto su pronta eliminación. El problema, para todos menos para Ae Jung, por supuesto, es que el chico que han elegido para que participe como príncipe azul que debe seleccionar a una de las chicas concursantes es Yoon Pil Joo, prestigioso médico especializado en medicina oriental que no puede estar menos interesado en este mundillo del entretenimiento, pero que termina aceptando participar cuando descubre que ella es una de los personajes femeninos. El desarrollo del programa, donde Ae Jung por supuesto no es descartada por Yoon Pil Joo, se da a la par que los sentimientos de Dokko Jin. Y ella se verá atraída, sin remedio, hacia él. (Quién no lo haría, no puedo evitar preguntarme).
Ae Jung está llena de secretos, en realidad. Fue ella misma la que expandió parte de los rumores que destruyeras su imagen para salvar a una de sus amigas, aunque nadie, a parte de ellas dos, lo sabe. Y cuando finalmente se rinde a sus sentimientos por Dokko Jin, también hará lo que sea para protegerlo.
Los otros dos actores que podemos mencionar, aunque hay muchos más que me gustaría retratar pero que prefiero dejar en la “sorpresa”, son el propio Yoon Pil Joo y Kang Se Ri, de quien hemos dicho que presentará el programa al que acude Ae Jung y es miembro de la antigua banda de música. Los celos hicieron que, hace diez años, las cosas terminaran mal y ahora ella es una gran estrella, elevada aun más su imagen gracias a la relación oficial pero ficticia que lleva con Dokko Jin. Se Ri, de todos modos, va a enamorarse de nuestro doctor oriental y pronto sus acciones van a ir dirigidas a que él se fije en ella. Es una pareja tierna y graciosa Él demasiado serio, ella sin saber qué hacer para que le corresponda sus sentimientos.




También mencionar que la banda sonora me ha gustado mucho. Ha sido un placer, tanto ver la serie como escucharla, y desde luego ha pasado a  ocupar un puesto muy elevado en cuanto a mi ranking personal de dramas. No sé si os habrá abierto el apetito para que la veáis, pero, como siempre, mi valoración de esta serie sería de 10, como de todas las que termino poniendo aquí. 


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